Hay dos maneras de destruir una civilización. Una, la más dudosa, a bombazos; otra, la más certera, transformando sus valores y sus reglas. Por la explosión o por la implosión. La civilización ...
La ascidia es un curioso animalejo, oceánico, metamórfico y oportunista, que fagocita su propio sistema nervioso central cuando echa raíces en algún lugar. Más sorprendente es, si cabe, poder observar ...
• Un caníbal que nunca fue caníbal que se suicida sin purgar su condena. • Un Consejero Presidente del IFE que acciona por sí mismo la guillotina, en vista de que sus verdugos se fueron de vacaciones.